jueves, 4 de febrero de 2010

No os emocionéis. Como mucho dos

¿Eres de esas personas que se ponen en cuclillas en cuanto ven a un niño pequeño para hacerle cualquier monería que se te ocurra?. ¿O eres uno de esos que va de duro pero que se muere por tener a un pequeñín al que enseñar a montar en bicicleta?. (Llámanos al 900 405... y cuéntanos tu historia. ¡Que noooooooo!) En cualquier caso, esta entrada con reflexión incluida os interesa.

Es un hecho que uno de los fines de casi todas las parejas es el de la procreación. Ese acto maravilloso por el que nuestras características genéticas se combinan para crear un molde nuevo. Una nueva vida que algún día saldrá al mundo y pagará nuestro entierro si todo va bien.


(¡Qué tierno!)


A menudo tener uno de estos mini-nosotros no nos parece suficiente y buscamos una segunda partida en esa carrerita "todos contra el óvulo". También me parece una postura aceptable. Pero sabed todos que a partir de aquí estáis jugando al límite, y en vuestra vida pueden aparecer contratiempos inesperados. ¿No sabéis de que hablo?. ¿No os habéis fijado nunca en...

los POBRES?

"Claro que sí", me diréis. "Son esas personas que viven en la calle, no tienen nada que comer y a las que debería prestar más atención". Me parece fantástico. Eso es lo que quiero, que les prestéis más atención. ¿Os habéis fijado en que algunos vienen con cartel?. Tienen variantes...

"Ayuda, soy pobre. Estoy en la calle" (Este han dejado de fabricarlo)
"Ayuda, soy pobre. Estoy en la calle y estoy enferma" (y este)
"Ayuda, soy pobre. Estoy en la calle, estoy enferma y tengo tres hijos"
"Ayuda, soy pobre. Estoy en la calle, estoy enferma y tengo tres hijos también enfermos"
"Ayuda, soy pobre, viuda, estoy en la calle, estoy enferma y tengo tres hijos también enfermos. Estamos todos en paro"

Aparte de vía cartel, también pueden comunicarse con nosotros por vía oral. ¿No os ha contado nadie que necesita dinero para sus tres o cuatro pequeños, todos lactantes y enfermos?.

Véis la relación, ¿verdad?. Es tan obvio: el número de hijos influye en la situación económica de una familia. No veréis a ninguna persona sin hogar que tenga menos de tres hijos. Pero me surge otro interrogante: ¿qué fue primero, el hijo o la pobreza?, ¿o sucedió cuando fue concebido?. He de dar por hecho que no pudo ser primero la pobreza porque habría que ser gilicortodemiras para concebir un hijo al que vas a dar una vida de perros. Debido a lo anterior, he de advertir que todos los que tenemos un número de hijos de 0 a 2 somos víctimas potenciales de esta epidemia.

Lo que sé con seguridad es que cuando superamos el número de hijos permitido ninguno llega si quiera a la adolescencia. Todos los afectados tienen únicamente niños menores de tres años que acaban irremediablemente enfermos. Puede que la fisura esté en tener primero dos hijos, dejar que crezcan y después ir a por más... Nunca se ha comprobado. ¿Alguien se ofrece?.


(Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaghh, nooooooooooooooooo, ¿por qué a mí?)

Un saludo desde aquí a la única excepción conocida, la Infanta Cristina y esposo.



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